Siniestros

El daño que casi nadie mira después de un incendio es la corrosión. Los cloruros que deja la combustión siguen atacando metales, instalaciones y cuadros eléctricos durante semanas, mucho después de que el olor haya bajado. Esta sección insiste en eso: en lo que sigue pasando cuando ya parece que no pasa nada.

Escribimos sobre cómo se detiene ese proceso, en qué orden se interviene y por qué el diagnóstico va siempre antes que la reparación. También sobre las cubiertas antiguas de fibrocemento, frecuentes en los polígonos de Badalona, y sobre quién está autorizado a retirarlas cuando el fuego las ha comprometido.

Son textos hechos con casos de la ciudad: fincas de casco, bloques en ladera y naves del entorno industrial, cada uno con su propia manera de arder.

Te dejamos también todo lo que cubre una intervención, por si te resulta útil.

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