
Lloreda es un barrio residencial de la parte alta de Badalona donde, bajo los bloques de vivienda, sobrevive una capa de locales de oficio: pequeños talleres mecánicos, carpinterías, almacenes de material, obradores. Esa convivencia produce un tipo de siniestro poco frecuente en otras zonas de la ciudad: fuegos de carga mixta, donde arden a la vez madera, disolventes, plásticos, grasas y material eléctrico.
Un incendio de carga mixta deja depósitos superpuestos, y ese es exactamente el escenario en el que un método único falla. Hay superficies que piden retirada en seco, otras que necesitan emulsión alcalina y otras que exigen neutralización previa, todas ellas dentro del mismo local y a veces en la misma pared. Sin un diagnóstico serio, la limpieza acaba dejando la mitad del trabajo mal hecho.
Qué tipo de siniestro peritamos en Lloreda
Levantamos un mapa de daño por zonas dentro del propio local, porque en un fuego de carga mixta el depósito cambia de naturaleza cada pocos metros y el método debe cambiar con él.
Talleres y obradores
Cargas de disolventes, grasas y madera.
Almacenes de material
Combustión heterogénea y densa.
Vivienda encima
Humo ascendente hacia los pisos.
Locales sin ventilación
Depósito confinado y muy adherido.
Quién nos llama desde Lloreda y por qué
Nos llaman autónomos y pequeñas empresas con el taller parado, propietarios de las viviendas situadas justo encima del local siniestrado y comunidades que quieren saber si la fachada y la escalera han quedado afectadas. Aquí la prioridad suele ser doble: recuperar la actividad cuanto antes y dejar documentado el daño de la maquinaria antes de que la corrosión avance.
Sobre qué actuamos en un inmueble de Lloreda
Combinamos retirada en seco, emulsión y neutralización según la zona, tratamos maquinaria y herramienta expuesta, descontaminamos la vivienda superior afectada y eliminamos el olor de disolvente quemado.
Del diagnóstico al acta de entrega en Lloreda
Acudimos a Lloreda, peritamos el local y las viviendas afectadas y priorizamos lo que permite reanudar la actividad antes.
Contención y toma de datos
Llegamos, delimitamos el área contaminada para que el hollín no viaje a las estancias limpias y anotamos lo que el fuego dejó tal cual está: puntos de origen, recorrido de los humos, superficies mojadas y equipos expuestos. Nada se limpia todavía.
Diagnóstico del hollín y mapa de daño
Identificamos qué ardió y, con test de superficie en zonas testigo, clasificamos el depósito —seco, graso o clorado— y su pH. Con eso levantamos un mapa de daño estancia por estancia que dice qué se recupera, qué se sustituye y qué está en duda.
Informe de alcance para el perito
Entregamos un informe fotográfico y descriptivo con el alcance real, incluida la relación de lo no recuperable y los equipos con riesgo de corrosión diferida. Ese documento es el que tu aseguradora necesita para valorar sin sorpresas.
Descontaminación y secado
Solo entonces limpiamos, y con el método que pide cada depósito. En paralelo extraemos el agua de extinción y secamos, porque en una ciudad de costa la humedad ambiental convierte un suelo mojado en un problema de moho en pocos días.
Verificación y acta de entrega
Medimos partículas y olor residual, revisamos las superficies tratadas con el mapa de daño en la mano y firmamos un acta de entrega que deja por escrito qué se ha hecho, qué se ha repuesto y qué queda fuera del alcance.
Lo que cambia por trabajar en Lloreda y no en cualquier sitio
Consulta las demás zonas donde intervenimos, revisa los tres tipos de depósito o escríbenos desde contacto.
Preguntas frecuentes en Lloreda
¿Trabajáis con la aseguradora o directamente con el cliente?
Con ambos, según el caso. Nuestro cliente es quien nos contrata —propietario, comunidad, administrador o empresa— y a él le rendimos cuentas, pero todo el trabajo se documenta pensando en que ese expediente lo va a leer un perito. Aportamos informe de alcance, reportaje fotográfico, justificación técnica de los métodos aplicados y acta final. No decidimos la indemnización, pero sí facilitamos que se valore con criterio y sin descuidar el daño que no se ve.
¿Qué hacéis con los restos calcinados y los residuos peligrosos?
No todo lo que sale de un incendio es escombro común. En naves de Les Guixeres o Montigalà aparecen a menudo aerosoles reventados por el calor, aceites, baterías y bidones que la normativa clasifica como residuo peligroso, y en cubiertas antiguas de fibrocemento puede haber amianto. Separamos esos materiales en el propio inmueble y los entregamos a un gestor autorizado, con el justificante correspondiente. El amianto no lo tocamos: lo deriva una empresa inscrita en el RERA. Mezclarlo todo en un contenedor sale más barato ese día y te deja expuesto a una sanción después.
¿Un incendio en Lloreda? Medimos el daño hoy y te decimos qué se recupera
936 940 451