
Dalt de la Vila es el núcleo histórico de Badalona y trabajar allí obliga a cambiar de herramientas y de ritmo. Las calles son estrechas y con pendiente, los vehículos grandes no entran, y muchas viviendas conservan forjados de revoltón, vigas de madera vista, yesos originales y carpinterías antiguas. Un incendio en este entorno suele generar hollín seco procedente de madera y mobiliario, un depósito ligero que se retira bien si se hace en seco, pero que se convierte en una mancha permanente si alguien lo moja.
Nuestro trabajo aquí empieza por identificar el sustrato tanto como el depósito. Una viga de pino sin barnizar, un yeso original o una pieza cerámica antigua no admiten el mismo tratamiento que una pared de plástico moderna, y muchos de los daños irreversibles que hemos visto en el casco no los provocó el fuego sino la limpieza que vino después.
Qué tipo de siniestro peritamos en Dalt de la Vila
Antes de intervenir hacemos pruebas de limpieza en zonas testigo poco visibles, para comprobar cómo responde cada material y descartar los métodos que puedan levantar el acabado original.
Vivienda histórica
Forjados antiguos y madera vista.
Calles estrechas
Acceso limitado para medios.
Yesos y cerámica originales
Sustratos delicados y porosos.
Bajos y almacenes
Espacios sin ventilación natural.
Quién nos llama desde Dalt de la Vila y por qué
Nos llaman propietarios de casas de pueblo dentro del casco, familias que han sufrido un fuego de chimenea o de instalación en una vivienda antigua, y también comunidades pequeñas de dos o tres vecinos donde el humo ha ennegrecido la caja de escalera. Casi siempre hay una preocupación añadida y muy legítima: no perder los elementos originales de la casa por culpa de una limpieza agresiva.
Sobre qué actuamos en un inmueble de Dalt de la Vila
Retiramos el hollín seco de madera y yeso con métodos en seco, neutralizamos los depósitos ácidos si hubo plásticos implicados, secamos el agua de extinción retenida en los forjados y tratamos el olor impregnado en la madera.
Del diagnóstico al acta de entrega en Dalt de la Vila
Subimos a Dalt de la Vila con medios adaptados al acceso y valoramos el estado real del inmueble antes de tocar nada.
Contención y toma de datos
Llegamos, delimitamos el área contaminada para que el hollín no viaje a las estancias limpias y anotamos lo que el fuego dejó tal cual está: puntos de origen, recorrido de los humos, superficies mojadas y equipos expuestos. Nada se limpia todavía.
Diagnóstico del hollín y mapa de daño
Identificamos qué ardió y, con test de superficie en zonas testigo, clasificamos el depósito —seco, graso o clorado— y su pH. Con eso levantamos un mapa de daño estancia por estancia que dice qué se recupera, qué se sustituye y qué está en duda.
Informe de alcance para el perito
Entregamos un informe fotográfico y descriptivo con el alcance real, incluida la relación de lo no recuperable y los equipos con riesgo de corrosión diferida. Ese documento es el que tu aseguradora necesita para valorar sin sorpresas.
Descontaminación y secado
Solo entonces limpiamos, y con el método que pide cada depósito. En paralelo extraemos el agua de extinción y secamos, porque en una ciudad de costa la humedad ambiental convierte un suelo mojado en un problema de moho en pocos días.
Verificación y acta de entrega
Medimos partículas y olor residual, revisamos las superficies tratadas con el mapa de daño en la mano y firmamos un acta de entrega que deja por escrito qué se ha hecho, qué se ha repuesto y qué queda fuera del alcance.
Lo que cambia por trabajar en Dalt de la Vila y no en cualquier sitio
Puedes ver las demás zonas donde intervenimos, entender nuestro método de trabajo o contarnos tu caso desde contacto.
Preguntas frecuentes en Dalt de la Vila
¿Qué es la corrosión por humos y por qué aparece semanas después?
Los humos de un incendio depositan sales ácidas sobre cualquier superficie metálica: contactos de un cuadro eléctrico, pistas de una placa electrónica, herrajes, husillos de una máquina. Esos depósitos son higroscópicos, es decir, captan humedad del ambiente, y en presencia de agua empiezan a atacar el metal. El aparato funciona el primer día y falla a las dos o tres semanas. Por eso lo revisamos, lo neutralizamos y, sobre todo, lo dejamos advertido por escrito en el informe: si no consta, después nadie lo relaciona con el siniestro.
¿Qué pasa con el agua que usaron los bomberos?
Es la mitad del problema que casi nadie perita. El agua de extinción se filtra en falsos techos, tabiques de cartón yeso, aislamientos y suelos técnicos, y allí no se seca sola. En una ciudad costera como Badalona, con humedad ambiental alta durante buena parte del año, la evaporación natural es lenta y el moho puede empezar a colonizar en pocos días. Por eso el secado forzado con control de humedad relativa forma parte del servicio y no es un extra opcional.
¿Un incendio en Dalt de la Vila? Medimos el daño hoy y te decimos qué se recupera
936 940 451