
El Centre de Badalona tiene una particularidad que condiciona cualquier siniestro por fuego: es un tejido de finca entre medianeras con comercio en planta baja y vivienda encima. En el eje del Carrer del Mar, en Francesc Layret y en las calles que bajan hacia la Rambla, un incendio que arranca en una cocina de bar, en un almacén trasero o en un cuadro eléctrico de local no se queda en el local. El humo encuentra el patio interior, el hueco de escalera o el propio conducto de extracción y sube. Cuando llegamos, lo habitual es que el negocio esté calcinado y que tres o cuatro viviendas por encima tengan un depósito fino que nadie ha revisado todavía.
En FIXOREX BADALONA abordamos ese escenario como lo que es: un siniestro con dos titulares distintos —el del local y los de las viviendas— y con dos alcances que hay que separar bien desde el primer día. Contenemos, clasificamos el depósito planta por planta y emitimos un informe que permita a cada perito valorar lo suyo sin invadir lo ajeno.
Restauración tras incendio en el Centre
Valoramos el local de origen y las viviendas afectadas por separado, con mapas de daño independientes, para que cada expediente de seguro tenga su propio alcance documentado y no se mezclen responsabilidades.
Ejes comerciales
Bares, tiendas y almacenes traseros.
Fincas entre medianeras
Vivienda sobre local, patio interior estrecho.
Escaleras y rellanos
Recorrido vertical de los humos.
Oficinas y despachos
Plantas de actividad con electrónica.
Siniestros por fuego más habituales
Nos llaman comerciantes con el negocio parado y prisa por reabrir, propietarios de pisos que no han ardido pero que tienen las paredes veladas y un olor persistente, y administradores de fincas que necesitan saber si el daño de la escalera va al seguro de la comunidad o al del local. En el Centre casi ningún incendio afecta a una sola propiedad, y esa es precisamente la razón por la que el diagnóstico previo evita meses de discusión posterior.
Descontaminación de hollín y depósitos
Actuamos sobre el hollín graso que suelta una cocina de hostelería, sobre el depósito clorado de un cuadro quemado, sobre el olor impregnado en los rellanos y sobre el agua de extinción que se ha filtrado a los pisos inferiores del edificio.
Diagnóstico in situ e informe de alcance
Nos desplazamos al Centre, contenemos el área el mismo día y te entregamos el mapa de daño y el informe de alcance antes de proponer ningún trabajo.
Contención y toma de datos
Llegamos, delimitamos el área contaminada para que el hollín no viaje a las estancias limpias y anotamos lo que el fuego dejó tal cual está: puntos de origen, recorrido de los humos, superficies mojadas y equipos expuestos. Nada se limpia todavía.
Diagnóstico del hollín y mapa de daño
Identificamos qué ardió y, con test de superficie en zonas testigo, clasificamos el depósito —seco, graso o clorado— y su pH. Con eso levantamos un mapa de daño estancia por estancia que dice qué se recupera, qué se sustituye y qué está en duda.
Informe de alcance para la aseguradora
Entregamos un informe fotográfico y descriptivo con el alcance real, incluida la relación de lo no recuperable y los equipos con riesgo de corrosión diferida. Ese documento es el que tu aseguradora necesita para valorar sin sorpresas.
Descontaminación y secado
Solo entonces limpiamos, y con el método que pide cada depósito. En paralelo extraemos el agua de extinción y secamos, porque en una ciudad de costa la humedad ambiental convierte un suelo mojado en un problema de moho en pocos días.
Verificación y acta de entrega
Medimos partículas y olor residual, revisamos las superficies tratadas con el mapa de daño en la mano y firmamos un acta de entrega que deja por escrito qué se ha hecho, qué se ha repuesto y qué queda fuera del alcance.
Resto de zonas y detalle del servicio
Trabajamos en todo el término municipal: consulta el resto de barrios y polígonos, revisa en detalle qué incluye la intervención o escríbenos desde contacto.
Preguntas frecuentes en el Centre
¿Por qué insistís en no limpiar nada antes de que vayáis?
Porque una limpieza improvisada destruye información y multiplica el daño. El hollín graso de una cocina, si se frota con un paño húmedo, penetra en el poro del yeso y ya no sale: lo que era una mancha superficial pasa a ser una pintura entera perdida. Además, cada superficie manipulada deja de servir como prueba del alcance ante la compañía. Nuestra recomendación es siempre la misma: ventila si es seguro, no toques y espera al diagnóstico.
¿Qué diferencia hay entre los tres tipos de hollín?
El hollín seco procede de combustiones de madera, papel o cartón: es ligero, poco adherente y se retira en seco con aspiración de alta eficacia y esponja química. El hollín graso viene de la combustión de aceites y proteínas, típico de un fuego de cocina: es amarillento, casi invisible, huele mucho y se emulsiona con productos alcalinos.
El hollín clorado lo generan plásticos, cableado y PVC: es ácido, conductivo y corrosivo, y hay que neutralizarlo antes de arrastrarlo. Cada uno pide un método distinto y usar el equivocado empeora el resultado.
¿Un incendio en el Centre? Medimos el daño hoy y te decimos qué se recupera
936 940 451